Deterioro del valor de otros activos distintos de los inventarios (Parte 2)

Parte 2 - En esta entrega expondremos el tratamiento de otros activos con deterioro de valor distintos de los inventarios según la Sección 27 de la NIIF para Pymes que se denomina “Deterioro del Valor de los Activos”

El principio general es que hay deterioro de valor que debe ser reconocido en resultados cuando el Importe en libros del activo es mayor que su importe recuperable, debiendo reducir el importe en libros hasta el importe recuperable. Las clases de activos que se incluyen dentro de este principio general son:

  • Propiedades, plantas y equipos (incluidas las propiedades de inversión contabilizadas mediante el método del costo)
  • Plusvalía
  • Activos intangibles diferentes de la plusvalía
  • Inversiones en asociadas
  • Inversiones en negocios conjuntos.

La norma requiere que se analice el deterioro de un activo solo si existen indicios de deterioro del valor de un activo, que pueden ser generados por fuentes externas de información o de fuentes internas de información.

Los indicios generados por fuentes externas de información pueden ser:

  • Durante el período, el valor de mercado de un activo ha disminuido significativamente más de lo esperado como consecuencia del paso del tiempo o de su uso normal.
  • Durante el período han tenido lugar, o van a tener lugar en un futuro inmediato, cambios significativos con un efecto adverso sobre la entidad, referentes al entorno legal, económico, tecnológico o de mercado en los que esta opera, o bien, en el mercado al que está destinado el activo.
  • Durante el periodo, las tasas de interés de mercado, u otras tasas de mercado de rendimiento de inversiones, se han incrementado y esos incrementos van probablemente a afectar significativamente a la tasa de descuento utilizada para calcular el valor en uso de un activo y que disminuyan su valor razonable menos costos de venta.
  • El importe en libros de los activos netos de la entidad es superior al valor razonable estimado de la entidad en conjunto (esta estimación se puede haber calculado, por ejemplo, para una venta potencial total o parcial de la entidad).

Los indicios generados por fuentes internas de información pueden ser:

  • Se dispone de evidencia sobre la obsolescencia o deterioro físico de un activo.
  • Durante el período han tenido lugar, o se espera que tengan lugar en un futuro inmediato, cambios significativos en la forma en que se usa o se espera usar el activo, que afectaran desfavorablemente a la entidad. Estos cambios incluyen el hecho de que el activo este ocioso, planes de discontinuación o reestructuración de la operación a la que pertenece el activo, planes para disponer del activo antes de la fecha prevista, y la nueva evaluación de la vida útil de un activo como finita, en lugar de como indefinida.
  • Se dispone de evidencia procedente de informes internos, que indica que el rendimiento económico de un activo es, o va a ser, peor que el esperado. En este contexto, el rendimiento económico incluye los resultados de las operaciones y los flujos de efectivo.

Si luego de considerar los indicios generados por fuentes externas y/o internas de información, se concluye que hay indicios del deterioro del valor de algún activo, la entidad estimara el importe recuperable del activo para comparar con el importe en libros y ver si corresponde o no practicar un deterioro de valor sobre el activo en análisis. 

En el caso de que no se pueda estimar el importe recuperable del activo individual, se estimara entonces el importe recuperable de la unidad generadora de efectivo a la que el activo pertenece. Sobre este caso se desarrollará más el tema en la próxima entrega.

Reversión del deterioro del valor de otros activos distintos de los inventarios

La norma menciona que, en el caso que los indicios que generaron el deterioro de valor de los activos dejaran de existir o hubiera evidencia de un aumento en el importe recuperable estimado del activo que hiciera que el mismo excediera a su importe en libros, la entidad incrementara el importe en libros al importe recuperable, sin superar, el importe en libros original antes de reconocer una pérdida por deterioro de valor para el activo. Ese incremento es una reversión de una pérdida por deterioro de valor y se reconocerá en resultados. 

Después de haber reconocido una reversión de la pérdida por deterioro del valor, la entidad deberá ajustar los cargos por depreciación del activo para los periodos futuros, para distribuir el importe en libros revisado del activo menos su valor residual, sobre una base sistemática a lo largo de la vida de útil restante.

En la próxima entrega analizaremos cual es el tratamiento en el caso de activos como parte de la unidad generadora de efectivo y la plusvalía.