Plan de Incentivos en la organización

Algunos estudios indican que casi el 70% de los empleados trabajarían más si estuviesen mejor reconocidos, lo cual no significa mejor pago y por tanto más costos, significa establecer los reconocimientos precisos, en los momentos oportunos y de manera frecuente mediante el diseño de gestión de recompensas e incentivos.

Con el objetivo de fortalecer lazos de fidelidad y estímulo al personal clave a lograr los objetivos del negocio, las empresas pueden contar con un plan integral de compensación. En orden de que el mismo sea efectivo, debe estar articulado con la cultura, los objetivos estratégicos de la empresa, con las funciones individuales y de equipos de trabajo. Las compensaciones tienen que estar en armonía con la cultura, estrategia y objetivos de la empresa porque cuando esto sucede son un facilitador del comportamiento y los resultados que se obtienen. La coherencia entre lo que se pretende fomentar y lo que se recompensa es uno de los elementos clave a la hora de evaluar la adhesión, fidelidad y productividad de los empleados.

Se detallan a continuación algunas de las ventajas de contar con un Plan de Incentivos en la organización: 

  • Premia el buen desempeño. Se ajusta a las diferencias individuales.
  • Incrementa la motivación del personal e incentiva la aceptación de riesgos y responsabilidades. 
  • Permite la autorregulación positiva de las personas. Incentiva a potenciar sus niveles clásicos de desempeño. 
  • Alinea al personal con los valores, la estrategia y los resultados de la organización.
  • Facilita la retención de personas claves.
  • Asigna mayor sentido al trabajo propio. Refleja la contribución de las personas al éxito del negocio. 
  • Estimula al personal para desarrollar nuevas competencias.
  • Relaciona la remuneración con las iniciativas que agregan valor.
  • Bien estructurado, no perjudica el costo de la empresa.  

Los esquemas pueden estar basados en objetivos individuales, grupales, organizacionales o bien estar diseñados según sistemas mixtos que permiten potenciar las ventajas y minimizar los efectos colaterales que pueden ser vistos como negativos. 

Dentro de los tipos de remuneración variable más comunes se encuentran: 

  • Planes de bonificación anual
  • Distribución de las acciones entre los empleados
  • Opción de compra de acciones a precios diferenciales
  • Participación en los resultados 
  • Remuneración por competencias
  • Distribución de utilidades
  • Comisiones

Cada empresa deberá diseñar su sistema efectuando un cuidadoso análisis y diagnóstico previo de la estructura de la organización, el colectivo que lo integra y las características del negocio.